José Gregorio González Nava nació en Maracaibo el 21 de agosto de 1968, aunque en su cédula de identidad figura erróneamente como nacido el 4 de agosto. Este detalle administrativo no impide reconocer en él a uno de los investigadores más meticulosos y apasionados de la historia y el patrimonio zuliano contemporáneo. Licenciado en Educación, mención Ciencias Sociales, área Historia, por la Universidad del Zulia (LUZ) en 1997, ha dedicado su vida profesional a la docencia, la investigación y la preservación de la memoria colectiva de la región.
Su labor ha estado estrechamente vinculada con el Acervo Histórico del Estado Zulia, donde ha sido figura clave en proyectos de envergadura como el “Diccionario de Próceres Zulianos” y “Cementerios tradicionales de Maracaibo: Historia y Patrimonio”. Este último, de gran valor para la historiografía urbana, lo ha llevado a coordinar investigaciones y expedientes como el del emblemático Cementerio El Cuadrado, en colaboración con la Facultad de Arquitectura y Diseño de LUZ y la Casa Pérez Luzardo, abriendo nuevas rutas para la comprensión del paisaje funerario como espacio patrimonial y sociocultural.
Desde la Unidad de Estudios Patrimoniales del Acervo Histórico, ha asumido también funciones editoriales como miembro del comité de la revista Acervo: Revista de Estudios Históricos y Documentales, órgano que ha contribuido a consolidar como plataforma para la reflexión histórica rigurosa y plural. En sus páginas ha publicado artículos relevantes, entre ellos Los inicios de la presidencia de Vincencio Pérez Soto en el estado Zulia (1926-1927) y, en coautoría con la doctora Ligia Berbesí, Patria y Nación: El Sesquicentenario de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo (1823-1973), una lúcida revisión del discurso nacionalista en clave conmemorativa.
González Nava también ha sido auxiliar de investigación del Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico (CONDES) de LUZ, y ha adelantado un trabajo sostenido sobre la figura del caudillo Venancio Pulgar, abordando desde una perspectiva documental la vida política y militar de uno de los protagonistas del siglo XIX zuliano.
En su faceta educativa, ha impartido las cátedras de Historia de Venezuela, Historia Universal, Geografía y Sociología en la educación básica, así como Historia General de las Civilizaciones en el Seminario menor “Santo Tomás de Aquino” de Maracaibo. Su vocación magisterial lo ha mantenido cercano a las aulas y al diálogo con los jóvenes, siempre con una mirada integradora entre historia, ciudadanía e identidad.
Como curador, ha impulsado valiosas exposiciones patrimoniales como Libertadores zulianos, Las faces de los Urdaneta, Retrospectiva urbana de Maracaibo y La morada de la Chinita: arte y arquitectura, todas realizadas en 2011. Cada una de estas muestras refleja su empeño por visualizar los rostros, los espacios y las narrativas que componen el alma del Zulia desde sus raíces más profundas.
Ha sido también conferencista en encuentros nacionales como el VI Congreso de Historia Regional y Local celebrado en Trujillo, y ha contribuido a la divulgación histórica mediante colaboraciones en medios impresos como Panorama, La Verdad, El Regional del Zulia y Versión Final. Además, ha participado en publicaciones colectivas como Las peñas y las tertulias: puentes de saber, cultura y cordialidad, editado por la Fundación Venezuela Positiva en Caracas, 2012.
Su formación se complementa con estudios de posgrado, entre ellos el curso “Historiografía, modernización e imaginarios urbanos en América Latina (1850-1950)” en Caracas, el Diplomado en Conservación del Patrimonio Cultural dictado por la Facultad de Arquitectura y Diseño de LUZ, y un curso de responsabilidad social y formulación de proyectos en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA).
Con una visión integral del trabajo cultural, José Gregorio González Nava ha sabido transitar con solvencia los caminos de la investigación académica, la preservación del patrimonio, la docencia y la divulgación histórica, con una sensibilidad que refleja su profundo amor por Maracaibo y por el Zulia. Su contribución a la memoria histórica zuliana no sólo enriquece los archivos, sino que da cuerpo y sentido a la identidad de un pueblo que se piensa desde sus símbolos, sus héroes y sus espacios sagrados.
