En nuestra visita a Caracas aprovechamos para ver buen teatro venezolano. Al salir de la librería El Buscón, un nombre familiar nos atrajo en la cartelera teatral del Trasnocho Cultural. El genial actor Augusto Nitti protagoniza la obra LA AZOTEA, junto a Raquel Yanez.
Como no somos conocedores del mundo teatral de Caracas, más allá de los grandes referentes institucionales que han viajado a Maracaibo, nos atrevimos a comprar un par entradas movidos por la confianza que inspiraba el nombre de Nitti como protagonista.
El antecede con él es memorable: en 2023 cubrimos el estreno de la Chica del alquiler, una película ligerísima de Carlos Caridad Montero. Nitti interpreta a Anzuelo, una mucama trans, y hace un papel cómico extraordinario, pero la mayor sorpresa vino al entrevistarlo. Los demás de elenco eran figuras reconocidas de la televisión, pero Nitti respondió a nuestro exigente cuestionario con la inteligencia de un gran artista.
No hubo otra razón, fue por él que nos condugimos por primera vez a una sala del Transnocho Cultural. Sin conocer nada de la trayectoria de Juan Carlos Martín, el autor de la obra, ni de Guido Villamizar, el director, me senté expectante a esperar una obra teatro comercial, ese que no existe en Maracaibo.
La obra me hizo reir en muchas ocasiones. El personaje de Raquel Yanez, llamado Susy, me cautivó por sus ambivalencias. Creo que la dualidad sentenció el éxito de la pieza desde los primeros minutos. Buena dicción, un enfoque de nicho actoral bien definido y una chispa que se traduce en verdad actoral, hizo que Raquel Yanez se comiera el escenario en toda la obra: ella sostiene la comicidad y da fundamento al dramatismo natural de Nitti.
En mis palabras y en las fotografías de mi compañero de vida, Rael Timaure, queda el testimonio de quienes disfrutaron de una obra fresca, bien actuada y libre de las infulas del teatro local, que quiere cambiar mundo en cada escena. Ojalá en Maracaibo haya más teatro de esta calidad y con la seguridad de entregarle al público una historia que en las tablas justifica las risas y los sentimientos más nobles.
Texto: @cervantes.link
Fotos: @photorael






















