El 17 de octubre de 1961 nació en Maracaibo Jesús Ángel Semprún Parra, figura central en la vida intelectual, histórica y cultural del Zulia. A lo largo de más de cuatro décadas, ha sido protagonista de un sostenido trabajo de investigación, animación cultural, promoción editorial y fortalecimiento institucional que lo posiciona como uno de los mayores guardianes de la memoria zuliana en tiempos modernos. Su vocación humanista, su rigurosidad documental y su constante servicio público lo han convertido en un referente para varias generaciones de estudiosos, escritores y ciudadanos comprometidos con la identidad regional.
Hijo de Ney Margaita Parra Pérez y Ángel Alcides Semprún Bermúdez, desde joven mostró inquietudes literarias y un temprano liderazgo en espacios culturales. En 1980, a sus 19 años, ingresó a la emblemática Asociación Cultural “Rómulo Gallegos”, de la cual sería secretario general y principal animador entre 1981 y 1985. Su ingreso en esta agrupación marcó el inicio de una vida consagrada a la cultura. Durante ese período fue promotor de talleres literarios, editor de revistas y organizador de eventos, abriendo espacios para la juventud creadora en un momento crucial del devenir cultural marabino.
Entre los años ochenta y noventa, su labor se multiplicó: fue vocal, secretario y luego vicepresidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela en el estado Zulia; secretario ejecutivo de la Fundación Centro de Investigadores Agustín Millares Carlo; jefe fundador del Departamento de Literatura de la Secretaría de Cultura del Zulia (1990-2013), y organizador de importantes encuentros como el Congreso Nacional de Poesía “Ramón Palomares” (1994) y el Encuentro Nacional de Escritoras “Mercedes Bermúdez de Belloso” (1996). Estos cargos no fueron meramente burocráticos, sino espacios desde donde sembró una intensa dinámica editorial y académica que perdura hasta hoy.
Uno de sus legados más notables es el monumental Diccionario General del Zulia, concebido y ejecutado junto al historiador Luis Guillermo Hernández entre 1988 y 1999, y editado por primera vez con el auspicio del Banco Occidental de Descuento. Esta obra, de más de dos mil páginas, reúne la geografía, historia, literatura, personajes, instituciones y cultura popular zuliana, conformando un compendio sin precedentes que ha sido reeditado en múltiples ocasiones y se ha transformado en referencia obligada en el ámbito de los estudios regionales. Su éxito motivó la creación de otras obras hermanas como el Diccionario General de la Literatura en el Zulia, publicado en 2019, y Rosas Marianas. La Chinita y los poetas zulianos (2020).
En paralelo a sus aportes bibliográficos, Semprún Parra ha sido un activo orador, conferencista y promotor de efemérides. Fue Orador de Orden en actos solemnes en honor al natalicio del Libertador (2012), al Centenario del Diario Panorama (2014), y al natalicio de Valmore Rodríguez, entre muchos otros. Igualmente, ha sido invitado como ponente a universidades como la ULA, donde dictó la conferencia “Historia de la elaboración del Diccionario General del Zulia” en 2014, y ha impartido clases en diplomados, talleres y maestrías dedicadas a la historia regional.
Su perfil académico y su constante participación en procesos institucionales lo llevaron a ocupar la presidencia de la Academia de Historia del estado Zulia (2017-2019), de la cual también fue bibliotecario, vicepresidente y miembro de número desde el año 2000. Durante su presidencia impulsó nuevas publicaciones, condecoraciones y la reactivación de espacios simbólicos para la memoria regional, como el Boletín Académico y los ciclos de conferencias en honor a figuras clave del pensamiento zuliano. Bajo su gestión, se propuso la condecoración de personalidades ilustres como el Dr. Vinicio Nava Urribarrí y monseñor Gustavo Ocando Yamarte, quienes recibieron la Orden “General en Jefe Rafael Urdaneta”, máxima distinción que otorga el Consejo Legislativo del estado Zulia.
Más recientemente, Jesús Ángel Semprún Parra fue designado por la Gobernación del estado Zulia como director general del Acervo Histórico (2021-2025), director suplente de la Biblioteca Pública “María Calcaño” y Coordinador de Investigaciones del Centro de Estudios Zulianos “José Domingo Rus”. Desde allí ha trabajado en la digitalización de documentos, reorganización de archivos y elaboración de publicaciones institucionales como Historia de la Biblioteca Pública del Estado Zulia (2023) y El teatro de Andrés Eloy Blanco (2023). Además, fue Secretario Ejecutivo de la Comisión Estadal Bicentenario de la Batalla del Lago, donde organizó actividades conmemorativas y publicaciones alusivas a la gesta patriótica de 1823.
Su obra ensayística, recogida en libros como Escritos históricos y literarios (2014), así como en prólogos, estudios preliminares y apéndices de decenas de títulos, demuestra una profunda sensibilidad por la cultura escrita del Zulia. Ha investigado con igual pasión a autores canónicos como Rafael María Baralt y María Calcaño, así como a figuras olvidadas o marginadas, como Ildefonso Vázquez o Hesnor Rivera, contribuyendo a su rescate y valoración. Esta labor ha sido reconocida por numerosos premios y distinciones, entre ellas: el Premio Regional de Literatura Jesús Enrique Lossada (1997), la Orden Honor al Mérito del Municipio Mara (2001), el Diploma de la Zulianidad de LUZ (2005), y su proclamación como Hijo Ilustre de Maracaibo en 1983.
El carácter incluyente de su visión lo ha llevado a impulsar espacios alternativos como su blog El Zulia Plural, donde comparte investigaciones, crónicas y artículos inéditos que dan continuidad a su labor formadora. Su escritura, ajena al dogmatismo, se orienta a iluminar las múltiples voces que configuran la cultura zuliana, desde la tradición oral hasta las expresiones contemporáneas. Así, su vida se resume en una sola palabra: servicio. Servicio a la historia, a la educación, a la región y, sobre todo, a la memoria colectiva de un pueblo que ha luchado por conservar su identidad frente a los embates del olvido.
En sus más de seis décadas de vida, Jesús Ángel Semprún Parra ha sido testigo y protagonista de la evolución cultural del Zulia. Con la serenidad de un archivero y la pasión de un poeta, ha levantado puentes entre generaciones y ha sembrado conciencia histórica allí donde solo había vacío. Su nombre, ya inscrito en la historia regional, seguirá siendo faro para quienes creen en la palabra como herramienta de construcción, en el conocimiento como acto de justicia y en la zulianidad como una forma de existencia profunda y plural.
