Este 28 de abril de 2025 se cumplen 27 años del fallecimiento de Monseñor Marco Tulio Ramírez Roa, un insigne sacerdote y obispo cuya vida estuvo marcada por su amor al conocimiento, su firmeza pastoral y su vocación de servicio en favor de la educación y la formación integral de las nuevas generaciones. Figura clave en el desarrollo educativo y espiritual del Zulia y el Táchira, su legado sigue vivo en las instituciones que ayudó a fundar y en los valores que sembró en su feligresía.
Nacido en Cordero, estado Táchira, el 23 de junio de 1923, Ramírez Roa ingresó al Seminario Santo Tomás de Aquino en 1934, iniciando un recorrido de profunda entrega a la Iglesia y a la formación humanística. Continuó sus estudios en el Seminario Mayor Arquidiocesano de Caracas y posteriormente en Santiago de Chile, donde obtuvo en 1945 la licenciatura en teología. Dos años más tarde, el 15 de junio de 1947, ofició su primera misa en San Cristóbal.
Su ministerio sacerdotal pronto se distinguió por su vocación docente y su liderazgo eclesiástico. Fue rector del Seminario Santo Tomás de Aquino, capellán militar del liceo Jáuregui y, en 1970, fue designado segundo obispo de la Diócesis de Cabimas, sucediendo a Monseñor Constantino Maradei. Durante su gestión (1970-1984), mostró un especial interés en fortalecer la educación como instrumento de transformación social y de promoción humana.
Entre sus aportes más destacados está el impulso decidido al Instituto Universitario de Tecnología de Cabimas y a la creación de la extensión de la Universidad del Zulia en la Costa Oriental del Lago, hoy consolidada como un núcleo vital para la educación superior en la región. Además, promovió la construcción del edificio de Ingeniería de LUZ en Cabimas, que hoy lleva su nombre en reconocimiento a su gestión visionaria.
La preocupación de Monseñor Ramírez Roa por la juventud y su formación cívica lo llevó a concebir el proyecto de fundar un liceo militar en la región. Así, junto al teniente coronel Luis Emilio González, promovió la creación del Liceo Militar Rafael Urdaneta, aprobado por decreto del Ministerio de la Defensa en 1982 e inaugurado en septiembre de ese mismo año bajo la dirección del coronel Jesús Ángel Aguirre González. La octava promoción de bachilleres de esta institución llevó con orgullo su nombre, y en 1997, con motivo de sus 50 años de vida sacerdotal, recibió el botón honor al mérito de los liceos militares.
También participó activamente en la creación del municipio Lagunillas, contribuyendo al fortalecimiento del desarrollo local y regional. Su compromiso con la formación integral del individuo lo convirtió en un líder respetado más allá de los límites de la Iglesia, siendo un referente de civismo y responsabilidad social.
En 1984 fue trasladado a su Táchira natal como obispo de San Cristóbal, donde continuó su labor pastoral hasta su muerte el 28 de abril de 1998. Fue sepultado en la Catedral de San Cristóbal, y su despedida congregó a miles de fieles, autoridades civiles y eclesiásticas. El estado Zulia, consciente de su legado, decretó duelo regional a través del entonces gobernador Francisco Arias Cárdenas, quien también le otorgó la Orden Lago de Maracaibo post mortem.
Hoy, al cumplirse 27 años de su partida, Monseñor Marco Tulio Ramírez Roa es recordado como un hombre de fe profunda, educador incansable, y constructor de caminos de dignidad y esperanza. Su vida sigue siendo inspiración para quienes creen en el poder transformador de la educación, la fe y el servicio desinteresado.
