El 28 de abril de 2025 se cumple el primer aniversario de la partida de Moisés Adán Áñez Chacín, uno de los cultores más representativos de la tradición oral y musical del Sur del Lago de Maracaibo. Nacido el 15 de septiembre de 1926 en Puerto Real, distrito Colón del estado Zulia, este hombre sencillo, autodidacta y profundamente ligado a su tierra, dejó una huella indeleble en la historia cultural de la región como compositor, narrador y decimista.
Adán Áñez Chacín fue agricultor por vocación y poeta por naturaleza. Desde joven cultivó tanto la tierra como la palabra, convirtiéndose en un cronista sonoro de su entorno. Su formación fue empírica, forjada al calor de las tradiciones campesinas y de la escucha atenta a los relatos orales, a la música popular y a la vida de los pueblos ribereños. Con el tiempo, su voz resonaría a través de medios como El Colonés, El Arrendajo, El Zuliano y la emisora Ondas del Escalante, donde compartió sus décimas, crónicas y reflexiones sobre la identidad colonesa.
Su amor por la gaita zuliana lo llevó a componer más de 50 piezas de corte tradicional, muchas de ellas grabadas por conjuntos como Vuelvan Caras, Gaiteros de Casigua, Ritmo y Tradición, el grupo Arpegios, Saladillo RQ, Birimbao y otros. Sus temas Ocaso de dos tradiciones, Raíz de la gaita zuliana, Guajiro, Piraguas y revendones, Dos madres, La promesa, El poeta marginado y Tierra fértil, entre otros, expresan no solo un apego estético por el género, sino también una reflexión profunda sobre las transformaciones culturales y sociales de su entorno.
Su talento también floreció en la décima espinela, forma poética popular que manejaba con soltura y emoción. Obras como Homenaje al distrito Colón y Mensaje de juventud son ejemplo de su capacidad para cantar a lo cotidiano, a la historia, a la fe y a la nostalgia con la precisión métrica de los antiguos decimistas. Estas composiciones fueron piezas clave en festivales, encuentros culturales y publicaciones populares, donde su nombre comenzó a ser sinónimo de tradición y autenticidad.
Pero Adán Áñez no se limitó a la oralidad ni a la música. También exploró la narrativa en prosa. En 1983 publicó la novela Veneneira, una obra que, desde su título, sugiere una mirada crítica y poética a la realidad de su entorno rural. Más adelante, en 1991, apareció su libro de cuentos La promesa, donde retrata escenas y personajes del Zulia profundo, aportando desde la ficción una nueva dimensión a su labor de cronista popular.
Por su trayectoria como pionero en la composición y producción discográfica de agrupaciones gaiteras en el Sur del Lago, Mara y Maracaibo, fue merecedor de múltiples reconocimientos. Uno de los más significativos fue la decisión de la Fundación para la Academia de la Gaita Ricardo Aguirre (Fundagraez) de bautizar con su nombre la primera escuela de gaitas del municipio Colón, símbolo del impacto que su obra ha tenido en las nuevas generaciones.
Adán Áñez Chacín falleció en Maracaibo el 28 de abril de 2024, a los 97 años de edad, dejando un legado sonoro, literario y ético que hoy más que nunca merece ser recordado, difundido y estudiado. En este primer aniversario de su partida, su figura se consolida como uno de los grandes exponentes de la cultura popular zuliana, un hombre que desde la sencillez elevó el canto del pueblo a los altares de la memoria colectiva.
Su palabra vive en las décimas que aún se recitan, en las gaitas que siguen sonando en las emisoras regionales y en los libros que preservan la fuerza de su mirada sobre un Zulia que canta, trabaja, resiste y sueña. Porque recordar a Adán Áñez Chacín es volver a la raíz de la gaita zuliana, al corazón palpitante del Sur del Lago.
