El 24 de abril de 1822 cayó en combate el teniente coronel José Rafael de las Heras, héroe del proceso independentista venezolano y figura clave en la liberación de Maracaibo durante las campañas del occidente. De origen cubano, pero con sangre patriota que ardía por la causa republicana, su vida resume el drama, el coraje y la entrega total que caracterizaron a los protagonistas de nuestra gesta emancipadora.
Nacido en La Habana hacia 1788, José Rafael de las Heras cursó estudios de matemáticas antes de marcharse a España, donde se incorporó como oficial de infantería en las guerras contra el imperio napoleónico. Su formación militar en el contexto europeo le otorgó un temple estratégico que luego sería decisivo en los campos de batalla venezolanos. Sin embargo, sus ideas liberales pronto lo enfrentaron a la reacción absolutista, lo que lo obligó a huir a Estados Unidos.
Desde tierras norteamericanas, en 1818, emprendió viaje a Venezuela y se incorporó al ejército patriota comandado por Bolívar. Fue nombrado teniente coronel del batallón Tiradores de la Guardia, uno de los cuerpos más selectos del ejército republicano. Su destino quedaría unido al occidente del país, donde sería protagonista de uno de los episodios más valientes y menos recordados de la guerra por la independencia: el combate de Juana de Ávila.
El Pronunciamiento de Maracaibo y la reanudación de la guerra
El 29 de enero de 1821, bajo órdenes del gobierno patriota, José Rafael de las Heras ocupó militarmente la ciudad de Maracaibo, que hasta entonces había permanecido neutral o leal a la causa realista. Esta acción fue fundamental para consolidar la independencia en la región zuliana, pero también reavivó las hostilidades, dando lugar a una nueva fase del conflicto con las tropas españolas.
De las Heras participó ese mismo año en la Batalla de Carabobo, donde el ejército patriota obtuvo una victoria decisiva. Posteriormente fue enviado a Coro y más tarde de nuevo a Maracaibo, donde en abril de 1822 encabezaría la acción militar que marcaría su destino final: el combate en el hato de Juana de Ávila, al norte de la ciudad.
Héroe de Juana de Ávila y mártir de la independencia
El 24 de abril, en medio de una operación de asalto contra fuerzas realistas, José Rafael de las Heras condujo personalmente a sus hombres a la victoria, pero fue alcanzado mortalmente en el asalto final. Su cuerpo fue sepultado en la Catedral de Maracaibo, donde aún reposan sus restos.
Su actuación fue clave para asegurar la región al control republicano y preparar el terreno para la posterior Batalla Naval del Lago de Maracaibo, que culminaría con la capitulación definitiva del poder español en el occidente venezolano.
A su figura se suma una trágica leyenda, repetida por cronistas como Atenógenes Olivares hijo, que afirma que De las Heras se enamoró de una mujer que luego descubrió que era su hermana, lo que lo empujó a lanzarse al combate con un espíritu suicida. Más allá del mito romántico, lo cierto es que murió como un héroe auténtico, consagrando su vida a la libertad de una patria que hizo suya.
Un nombre para la memoria del Zulia
José Rafael de las Heras representa un ejemplo de sacrificio, entrega y compromiso con la causa de la libertad. Su gesta, vinculada profundamente con la historia de Maracaibo y del estado Zulia, debe ser rescatada como parte esencial de nuestra memoria histórica. Su valentía, estrategia y liderazgo militar consolidaron el avance patriota en el occidente del país.
Hoy, a 202 años de su muerte, recordamos su figura no solo como soldado de la independencia, sino como hombre universal, que dejó atrás su tierra natal para luchar por la justicia, la libertad y la dignidad de los pueblos americanos.
