Un agricultor en Egipto encontró una piedra de tono rosado en su terreno y dio aviso a las autoridades. Bajo la propiedad, los arqueólogos recuperaron los restos de dos estatuas colosales atribuidas al faraón Ramsés II, según informó Smithsonian Magazine.
Del hallazgo se recuperó la cabeza de una de las esculturas, que podría haber medido casi 28 pies de altura, de acuerdo con la misma fuente. El descubrimiento, indica el reporte, podría señalar la existencia de un importante complejo constructivo comisionado por el faraón.
La nota de Smithsonian Magazine no precisa de momento la localización exacta ni el equipo responsable de la excavación. El caso se suma al interés arqueológico por las grandes efigies vinculadas a Ramsés II, aunque los detalles sobre el sitio y su alcance deberán confirmarse con futuras publicaciones científicas.
Con información de Smithsonian Magazine. Fuente original.
