Luis Perozo Cervantes inauguró el 11º Festival de Poesía de Maracaibo exaltando la utilidad social de la palabra

El poeta y editor Luis Perozo Cervantes abrió la jornada inaugural del 11º Festival de Poesía de Maracaibo con un discurso cargado de gratitud, memoria y reivindicación de la poesía como herramienta de identidad colectiva. Ante un público reunido en la Sala Baja del Teatro Baralt, expresó con cercanía: «¡Hola gente! Hola, ¿cómo están? Y mi persona nos pusimos a soñar con hacer una fecha que lograse convocar a la ciudad en torno a la poesía. Creo que no aspirábamos a tanto cariño y tanto trabajo tan bien pagado por una ciudad que ha aceptado que la poesía es parte fundamental de su historia».

Durante su intervención recordó la declaración de la UNESCO en 1998 sobre el Día Mundial de la Poesía, afirmando: «La Unesco dijo que la poesía servía, tenía utilidad, para la autodeterminación de los pueblos. Si traducimos eso en cristiano quiere decir que la poesía es útil para que el pueblo sea pueblo, para que la gente sea gente, para que el individuo se reconozca».

En ese mismo tono señaló que la poesía funciona como un espejo para la sociedad: «Todos los días nacen nuevas oportunidades para hacer la poesía», destacó, subrayando la vigencia de este género literario como lenguaje de transformación.

Perozo Cervantes dedicó parte de sus palabras a honrar la memoria de quienes fundaron el Movimiento Poético de Maracaibo en 2013, mencionando a José Ángel Sembrún Parra, Antonio Piñero, Vanessa Pérez Moreno y el fallecido Héctor Pirela Zambrano. También reconoció a Martín Leal Guerra, actual director interdisciplinario del movimiento, a quien definió como un apoyo fundamental.

El poeta reivindicó la necesidad de una nueva ciudadanía cimentada en la palabra y citó al escritor Carlos Martínez: «El poeta Carlos Martínez le puso nombre, la llamó con el nombre del maracaideño. Siempre hemos estado peleando entre maracucho, maradino, maracaibero, y Carlos dijo: si queremos cambiar la realidad tenemos que cambiar la forma en la que la pronunciamos».

La intervención también estuvo marcada por la gratitud hacia quienes han respaldado la realización del evento: «Desde hace también 13 años que comenzamos a hacer este festival, nos ha recibido esta casa, este espacio maravilloso que es el Teatro Baralt… Hemos intentado reinventar como si fuese un espacio íntimo, un espacio de una casa delicada y sensible», expresó, agradeciendo especialmente a la empresa Duval y a otros aliados que colaboraron en la ambientación de la sala.

Sobre la magnitud de esta edición, el presidente del Movimiento Poético destacó la participación de «122 poetas, voces en las cuales tenemos la gran oportunidad de descubrir sobre todo a nuevos poetas, poetas inéditos en la mayoría, pero también poetas que han venido trabajando de manera silenciosa… los poetas de la poesía secreta».

Recordó además que el festival se ha consolidado como un espacio abierto y democrático: «No es un festival privado ni de una élite… desde su segunda edición tiene una convocatoria abierta para que cualquier persona en el país y en el mundo se postule como poeta y diga quiero tener la oportunidad de leer en Maracaibo».

En el cierre de su discurso, hizo un balance de lo que significa mantener viva la cita poética coincidiendo con el aniversario de la fundación de la ciudad: «Lo hacemos en torno al día de la fundación de Maracaibo, bastante polémica, pero real, hace 496 años. Esa ranchería, ese alemán que vino a castigar a los indígenas y a esclavizarlos dejó un nombre para siempre, y nosotros creemos que podemos reentender ese nombre también desde esta fiesta».

Finalmente, proyectó el futuro del festival hacia su edición número 25: «Le decía el poeta Carlos hace unos años que vamos a hacer 25 ediciones… pero quedan 14, disfruten de esta sabiendo que es una oportunidad para conocernos, es decir, para autodeterminarnos, para ser dueños de quienes somos a partir del conocimiento poético».

El acto inaugural reafirmó así la vocación de Maracaibo como capital de la poesía en Venezuela y como espacio de encuentro donde la palabra sigue convocando a la ciudadanía.

admin@elmaracaibeno.art

El Maracaibeño es un periódico literario y cultural fundado por Luis Perozo Cervantes, cuyo primer y único número impreso fue lanzado el 8 de septiembre de 2014, bajo el lema “El nuevo gentilicio cultural”. Su creación surgió como respuesta a la necesidad de un espacio dedicado a la promoción y difusión de la cultura en Maracaibo.

El 1 de octubre de 2017, El Maracaibeño dio un paso importante al transformarse en un diario digital, convirtiéndose en el primer periódico de la ciudad enfocado exclusivamente en la cultura. Con su nueva versión digital, adoptó el lema “Periódico Cultural de Maracaibo”, extendiendo su alcance a todo el país.

Este periódico es una propuesta respaldada por la Asociación Civil Movimiento Poético de Maracaibo, que busca fomentar un periodismo cultural que contribuya a la construcción de una nueva ciudadanía cultural en la región. El Maracaibeño se posiciona como un vehículo para llevar las noticias más relevantes de la cultura, desde críticas de arte hasta crónicas y ensayos, cubriendo así una amplia gama de expresiones artísticas.

El Maracaibeño no solo es un medio informativo, sino un símbolo de la riqueza cultural de Maracaibo, llevando a sus lectores las noticias más importantes del ámbito cultural, tanto local como internacional.

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