Con entusiasmo compartido y una atmósfera profundamente emotiva, se inauguró recientemente la Muestra Anual del Taller de Dibujo y Pintura para Jóvenes y Adultos, una experiencia formativa que ha sido dirigida durante todo el año por el artista y educador Douglas Bermúdez, en el Centro de Bellas Artes Ateneo de Maracaibo.
Este espacio, destinado no solo a la enseñanza técnica, sino también al despertar del sentido creativo individual, se ha consolidado como un semillero para nuevas miradas, trazos y expresiones dentro del arte zuliano. La exposición reúne las obras realizadas por los alumnos durante el período académico, y representa un verdadero muestrario de evolución artística, sensibilidad personal y compromiso con la disciplina del dibujo y la pintura.
Los nombres de Antonieta Heras, Valeria Mujica, Adriana de los Ángeles Forero, Eduardo Toro, Nathalia Caballero, Aries León y Mary Parra resonaron en el acto inaugural, al presentar sus trabajos ante familiares, amigos, artistas locales y público general. Junto a ellos, participó de manera especial Fabiola Bermúdez, como parte de una intervención que reafirma la continuidad y el espíritu colectivo que impulsa este taller.
La selección de obras evidenció una rica diversidad de técnicas y estilos, desde el estudio de la figura humana y el paisaje, hasta composiciones más experimentales donde el color y la forma revelan búsquedas personales en proceso. Para muchos de los participantes, esta fue su primera exposición pública, marcando un hito tanto en lo individual como en lo comunitario.
La actividad fue acompañada por una calurosa presencia de padres, representantes y amigos, quienes no solo brindaron apoyo afectivo a los expositores, sino que celebraron —con visible orgullo— los frutos de un año de constancia, reflexión y creación. La presencia familiar resultó particularmente conmovedora, recordando que el arte también se cultiva en el afecto, en el tiempo compartido y en la validación del otro como creador.
Como nota musical de esta inauguración, los estudiantes de la Escuela de Música CBA, bajo la dirección del profesor Roberto Fernández, ofrecieron un delicado recital de piano que complementó la velada con armonía y elegancia. La conjunción entre las artes visuales y la música convirtió el evento en una auténtica celebración de la sensibilidad y la expresión artística, donde distintas disciplinas se fundieron para homenajear la belleza de aprender haciendo.
El profesor Douglas Bermúdez, reconocido por su sólida trayectoria como artista plástico y su compromiso pedagógico, reiteró en sus palabras que “el verdadero arte surge cuando se acompaña, cuando se cree en el otro, y cuando se construyen espacios donde todos puedan crear sin miedo”.
Con esta muestra, no solo se cierra un ciclo académico, sino que se abre una puerta para nuevas etapas de exploración y crecimiento. El Centro de Bellas Artes, como institución, continúa reafirmando su vocación formadora y su rol como lugar de encuentro para las expresiones emergentes del Zulia.
En tiempos donde el arte es más necesario que nunca, estas iniciativas permiten recordar que crear es también resistir, imaginar y sembrar futuro.
