El pasado viernes 29 de agosto, los espacios de la Secretaría de Cultura del Estado Zulia se llenaron de risas, pinceladas y magia cinematográfica gracias a una hermosa jornada formativa y recreativa dirigida a los niños y niñas del Plan Vacacional de la Fundación Prado Verde, en una actividad organizada en alianza con el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez (CAMLB).
Desde tempranas horas, los pequeños llegaron con la energía propia de quienes descubren el mundo a través del juego y la expresión. La jornada comenzó con un taller de expresión plástica, en el que los participantes pudieron explorar su creatividad utilizando lápices de colores, pinceles, cartulinas y mucha imaginación. Los trazos espontáneos y coloridos que aparecían en cada hoja fueron el reflejo de su mundo interior: figuras humanas, soles sonrientes, paisajes soñados, animales fantásticos… cada dibujo fue una historia contada sin palabras.
En este espacio, el arte no fue solo una técnica, sino una herramienta de comunicación, un canal para expresar emociones, fantasías y deseos. Guiados por facilitadores con experiencia en formación infantil, el taller permitió que cada niño encontrara su forma única de decir “aquí estoy” a través del color.
La jornada continuó con una función de cine especialmente seleccionada para el público infantil, que logró captar la atención y la emoción de todos los presentes. La sala se llenó de carcajadas, comentarios espontáneos y momentos de asombro, mientras las imágenes en pantalla ofrecían historias que conectan con los valores universales de la amistad, el respeto, la solidaridad y la imaginación.
Más allá del entretenimiento, esta actividad representó una oportunidad para sembrar en la infancia zuliana el amor por el arte, el cine y la cultura como espacios de encuentro, aprendizaje y libertad. En tiempos donde el acceso a experiencias culturales puede ser limitado, gestos como este tienen un impacto profundo en la formación de ciudadanos sensibles, creativos y conscientes de su entorno.
La Secretaría de Cultura del Estado Zulia, junto al CAMLB y demás instituciones involucradas, reafirmaron su compromiso con el derecho de los niños y niñas a crecer rodeados de belleza, expresión y afecto. Como señaló uno de los organizadores, “cada sonrisa de estos pequeños es una promesa de futuro; la cultura no es un lujo, es una necesidad que alimenta el alma desde temprano”.
El cierre del evento estuvo lleno de alegría y gratitud. Padres, representantes y facilitadores acompañaron con entusiasmo esta experiencia que dejó huella en los corazones de los más pequeños. Desde sus obras gráficas hasta sus reacciones en la sala de cine, fue evidente que este encuentro será un recuerdo feliz en su memoria.
En medio del bullicio cotidiano, gestos como estos nos recuerdan que la cultura también se construye con manos pequeñas, miradas curiosas y corazones abiertos.
