En una noche cargada de simbolismo, arte y emoción, el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) fue el escenario para la entrega del XXI Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, que en esta edición reconoció al escritor argentino Vicente Battista por su obra El Simulacro de los Espejos. La ceremonia, realizada el sábado en Caracas, destacó por la calidez del acto, la presencia de autoridades culturales y la histórica participación de más de 500 novelas provenientes de 32 países, consolidando al galardón como uno de los más prestigiosos de la literatura en español.
Desde su creación en 1967, este premio ha honrado a figuras clave del boom latinoamericano y sigue siendo un referente de calidad y compromiso literario. En esta ocasión, el jurado internacional —integrado por escritores y críticos de Guatemala, Venezuela, España, Cuba y Argentina— otorgó por unanimidad el reconocimiento a Battista, cuya novela fue descrita como una obra de inspiración kafkiana, que refleja con agudeza la opresión contemporánea, la pérdida de intimidad y la lógica del espectáculo infiltrada en la política y la vida social.
La entrega incluyó elementos simbólicos como una muñeca artesanal de Doña Bárbara, confeccionada por la artista Karina Rivas, en homenaje al legado de Rómulo Gallegos, y contó con la presencia de su hija, Sonia Gallegos. El ministro de Cultura, Ernesto Villegas, ofreció unas palabras en las que defendió el carácter emancipador del premio y denunció los intentos de boicot que intentaron deslegitimar la edición. “No es un premio para el mercado, es un premio para el libro que emancipa las conciencias y acaricia el alma”, afirmó Villegas, quien también anunció la apertura de una exposición en homenaje al autor de Doña Bárbara.
Vicente Battista, visiblemente emocionado, agradeció el reconocimiento en un discurso que combinó memoria, crítica política y defensa del arte narrativo. Afirmó que la novela sigue viva “mientras quede una historia por contar”, evocando a personajes inmortales de la literatura como Santiago, los Buendía y Juan Preciado. A sus 85 años, Battista se suma a la lista de escritores argentinos laureados con este premio, entre ellos Abel Posse, Ricardo Piglia y Perla Suez, esta última integrante del jurado de la presente edición.
La velada también incluyó interpretaciones del Orfeón Libertador, que ofreció una versión del Himno Nacional y canciones del folclore caraqueño, enmarcando una ceremonia donde la literatura fue celebrada como una fuerza viva, crítica y luminosa.
Con esta entrega, el Premio Rómulo Gallegos reafirma su vigencia como espacio de reconocimiento a la novela como forma de pensamiento y resistencia, más allá de coyunturas políticas o intereses editoriales, y se proyecta hacia nuevas ediciones con renovado prestigio y participación internacional.
