En el prolífico y diverso panorama del teatro y la cultura zuliana, pocos nombres reflejan de manera tan integral la figura del creador polifacético como Romer Antonio Urdaneta Ríos, quien nació en Maracaibo el 4 de mayo de 1956. Su vida y obra han tejido un entramado de arte, pedagogía, identidad y compromiso social que lo convierten en un verdadero referente de las artes escénicas del estado Zulia. Actor, director, dramaturgo, muñequero, escenógrafo, docente y promotor cultural, Romer Urdaneta es sinónimo de pasión por la escena en todas sus expresiones.
Desde temprana edad, su inclinación por el arte se manifestó con claridad. Realizó estudios en la Escuela de Artes Plásticas Neptalí Rincón, donde se acercó al diseño y el dibujo, habilidades que más tarde integrarían de manera orgánica a su visión teatral. En la segunda mitad de los años setenta, con profesores como Luis Carrero y Sol Sosa, se adentró formalmente en el teatro, completando su formación con talleres de actuación guiados por reconocidos maestros como Omar Gonzalo, Roberto Colmenares y Esteban Herrera.
El talento y la inquietud de Urdaneta no se limitaron a la actuación. Muy pronto emergió como un creador inquieto e innovador. En 1974, fundó el colectivo Mambrú Teatro y Títeres, agrupación que buscó combinar el trabajo con títeres y el teatro popular para niños, niñas y jóvenes. Con Mambrú, exploró montajes que integraron elementos de la realidad indígena, el folklore y las dinámicas comunitarias, convirtiéndose en una referencia regional de teatro educativo y social.
No obstante, su visión siempre fue más allá del escenario. En 1979 fundó la Asociación Zuliana de Teatro de Títeres, una organización pionera para agremiar y fortalecer la práctica del titiriterismo en el estado. Posteriormente, en 1990, ocupó el cargo de secretario de organización de la Unión de Titiriteros Seccional Zulia, reforzando su rol como articulador del gremio artístico zuliano.
Como actor, su versatilidad lo llevó a participar en obras emblemáticas junto al grupo Uno, dirigido por su maestro Luis Carrero. Destacó en piezas como Así es la cosa de Luis Britto García, Aventuras de Tío Tigre y Tío Conejo de Sol Sosa y La cucarachita Martínez de Antonio Arráiz. Además, en el ámbito de la danza-teatro, integró el Taller de Expresión Primitiva bajo la guía del reconocido poeta y director Víctor Fuenmayor, participando en montajes que desafiaron los lenguajes tradicionales del teatro regional.
Urdaneta también ha sido un fecundo dramaturgo. Entre sus obras destacan títulos como Tío Caimán en el país de los caramelos, Super Cósmico, Poli-Pum Pum, Titiri-Maskiri-Pitiri, Pipín el enano saltarín y Emergencia, creaciones que evidencian su sensibilidad para abordar temas sociales, ecológicos y de valores con un lenguaje accesible para el público infantil y juvenil.
Paralelamente, su quehacer como artesano le ha permitido expandir sus formas de expresión. En su taller Psicópolis y en el espacio creativo Batiburrillo, ha desarrollado bajorrelieves, muñecas y accesorios teatrales que han nutrido tanto sus montajes como sus inquietudes plásticas.
Como formador, su legado es igualmente significativo. Desde 1984, ha sido profesor de la cátedra de expresión corporal en la Escuela de Teatro Inés Laredo, donde ha guiado a generaciones de actores y actrices que hoy reconocen su influencia como decisiva en sus carreras.
En cada rol desempeñado —actor, director, titiritero, docente y artesano— Romer Urdaneta ha demostrado un compromiso inquebrantable con la cultura zuliana. Su obra es un puente entre el arte y la comunidad, entre la memoria y la creación. En este 4 de mayo, su nacimiento es celebrado como el inicio de una trayectoria luminosa que ha contribuido enormemente a forjar la identidad teatral del Zulia.
Crédito de la fuente: Esta nota ha sido elaborada a partir de la información contenida en el Diccionario General del Zulia, de Jesús Ángel Semprún Parra y Luis Guillermo Hernández, segunda edición, 2018, publicado por Sultana del Lago Editores.
