El 29 de abril de 2025 se cumplen 26 años del fallecimiento de Sergio Hilario Antillano González, mejor conocido como Sergio Antillano o bajo su seudónimo «Remate». Figura señera del periodismo cultural venezolano, crítico de arte, profesor universitario y defensor incansable del movimiento plástico zuliano, su legado permanece vivo en la historia intelectual del país.
Nacido en Caracas el 7 de octubre de 1922, Sergio Antillano encontró en el periodismo y la educación las herramientas para transformar su entorno. Su pasión por las letras y las artes lo llevó desde joven a participar en los principales medios de comunicación del país. Fue parte del equipo fundador de El Nacional, donde estuvo a cargo del suplemento «Farándula» y colaboró en la elaboración del suplemento literario «Jueves» junto a Guillermo Meneses. Asimismo, fue director de destacados periódicos y revistas como Últimas Noticias, La Esfera, El Mundo, Élite y Momento, consolidándose como un referente en el periodismo cultural y de opinión.
Durante su juventud también se vinculó a la revista Contrapunto, centro de reflexión literaria de mediados del siglo XX, lo que fortaleció su perfil como intelectual comprometido con la cultura venezolana.
Su vida dio un giro definitivo en 1961, cuando se trasladó a Maracaibo junto a su esposa, la artista Lourdes Armas, y sus cinco hijos. Desde entonces, el Zulia se convirtió en su territorio de acción y de inspiración. Fue profesor fundador de la recién creada Escuela de Periodismo de la Universidad del Zulia (LUZ) y, en 1981, asumió su dirección, formando generaciones de periodistas bajo los valores del pensamiento crítico, la rigurosidad ética y el amor por las artes.
Graduado de abogado en la misma universidad en 1966, Sergio Antillano supo combinar su formación jurídica, su pasión humanística y su oficio periodístico en un discurso que defendía el arte como expresión vital de los pueblos. Como crítico de arte, se convirtió en un vigoroso promotor de la plástica zuliana, defendiendo figuras como Antonio Angulo, Paco Hung, Francisco Bellorín, Luis Chacón y Lía de Bermúdez, entre muchos otros. Fue un animador clave de los movimientos 40 Grados a la Sombra, La Mandrágora y Las Hormigas Cabezonas, que renovaron la vida cultural marabina.
Entre sus contribuciones destaca su labor como director de Cultura de LUZ y como presidente de la Comisión Nacional de Artes Plásticas, desde donde impulsó proyectos que proyectaron internacionalmente el talento regional. Fue curador de la muestra itinerante “Artistas Venezolanos del Lago de Maracaibo”, que llevó lo mejor del arte zuliano a Europa en 1992.
Su compromiso gremial también fue notable: miembro fundador del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, del Instituto de Previsión Social del Periodista y presidente de la Asociación Venezolana de Periodistas.
Sergio Antillano llevó la cultura a las masas no solo desde las páginas impresas, sino también desde la televisión, con su programa Así marcha el Zulia transmitido por Canal 13. Su palabra crítica, su amor por el arte y su defensa de la identidad zuliana dejaron una huella profunda que hoy se reconoce en varios homenajes: la sala baja del Teatro Baralt, una de las salas de redacción de la Escuela de Comunicación Social de LUZ y el Premio Regional de Periodismo en Cultura llevan su nombre.
Falleció en Caracas el 29 de abril de 1999. Sin embargo, Sergio Antillano sigue siendo faro para periodistas, escritores, artistas y educadores que encuentran en su ejemplo una guía ética y estética para el ejercicio de su vocación.
Hoy, a 26 años de su partida, su memoria permanece viva en las letras, en las aulas y en cada trazo de los artistas que defendió. Sergio Antillano no solo narró la historia del arte zuliano: la engrandeció con su pasión, su palabra y su vida.
