El poeta y editor visitó el Colegio Bellas Artes para hablar con jóvenes de bachillerato sobre el poder de los libros frente a las adicciones digitales, en el marco de la Semana del Libro y el Idioma.
En una intervención cargada de humor, historia y provocación intelectual, el poeta y editor zuliano Luis Perozo Cervantes ofreció una conferencia a los estudiantes del cuarto año del Colegio Bellas Artes de Maracaibo, donde abordó con audacia los retos de leer en la era digital, el impacto de las redes sociales y la necesidad de rescatar la imaginación como herramienta de transformación personal y social.
“Ustedes están en el momento más importante de la humanidad en cuanto al universo de la lectura. Nunca antes se había leído tanto como hoy día”, afirmó en su introducción. Sin embargo, advirtió con una sonrisa: “Leen pura porquería”.
Con esa provocación como punto de partida, Perozo Cervantes llevó a los estudiantes a un recorrido por la historia del libro como tecnología: desde las tablillas de arcilla de la antigua Mesopotamia hasta los libros digitales que hoy se consumen en el celular. “La lectura es una tecnología. Y ustedes dirán: ¿qué tiene de tecnológico leer? Leer es terriblemente aburrido… pero tiene sus beneficios”, aseguró.
A lo largo de la charla, que combinó anécdotas personales, preguntas provocadoras y ejercicios de imaginación con los estudiantes, el escritor explicó que el libro es un artefacto tan revolucionario como el teléfono móvil, pero que requiere un esfuerzo mental más profundo. “Cuando lees, tienes que imaginarlo todo. Cuando ves una película, ya te lo dan todo hecho: la cara, el color, el sonido. Pero leer es crear desde cero. Por eso es más difícil… y por eso fortalece la mente”.
📖 Lectura frente a algoritmos
Uno de los puntos más resonantes fue su análisis sobre las redes sociales y el entretenimiento digital como fuentes de dopamina inmediata. “El TikTok está diseñado para darte placer sin esfuerzo. Es como una droga legal. Lo usas y tu cuerpo genera dopamina. Pero ¿qué pasa cuando dejas de imaginar, de crear, de pensar? Te vuelves un receptor pasivo”.
Comparó el fenómeno con la pérdida de la capacidad física: “La imaginación es un músculo. Si no lo usas, se atrofia. Igual que pasa con el cuerpo si no haces ejercicio. Leer es hacer gimnasia para el cerebro”.
Perozo Cervantes también se refirió al contenido vacío que predomina en las redes sociales. “Nuestros abuelos también perdían el tiempo. Leían novelas baratas donde un tipo se arrancaba la camisa con el pecho peludo y la mujer caía rendida. Hoy lo hacemos viendo a alguien cortando cebollas en TikTok”.
📚 La historia del libro como viaje civilizatorio
En tono didáctico, relató la evolución del libro desde las civilizaciones antiguas hasta la imprenta. “Los sumerios inventaron la escritura en bloques de arcilla. Luego vino el papiro, una tecnología perdida. Después el pergamino, hecho con pieles de oveja. Para tener una biblioteca antes había que tener un matadero”, bromeó.
Al llegar a la imprenta, explicó cómo Gutenberg revolucionó el conocimiento y cómo Marco Polo introdujo el papel chino a Europa. “La historia del libro es la historia de cómo el ser humano ha intentado dejar constancia de lo que piensa y siente. Y eso es exactamente lo que no hacen las redes sociales: no dejan huella”.
🧠 Imaginación, religión y libertad
Uno de los momentos más intensos fue el debate sobre religión e imaginación. A la pregunta de un estudiante sobre si la fe puede limitar la imaginación, respondió: “El problema no es la religión. El problema es el dogma. Si una religión no te permite dudar, tampoco te permite imaginar”.
Y añadió: “Ustedes tienen derecho a preguntarse todo. Incluso a redefinir su fe. La verdadera espiritualidad no impone, acompaña”.
Más adelante, instó a los estudiantes a romper con los patrones sociales preestablecidos. “¿Qué se espera de una mujer a los 26? Que tenga tres hijos. ¿Qué se espera de un hombre? Que cotice en el seguro social. Eso no tiene sentido si no sabes quién eres ni hacia dónde vas”.
🔍 Una invitación a leer el mundo propio
Hacia el final, Perozo Cervantes regaló suscripciones gratuitas a su plataforma palafito.art, donde ofrece más de 400 libros digitales de autores venezolanos. “Si vas a leer, empieza con lo que te toca. Lee sobre tu ciudad, sobre tu gente, sobre los problemas que conoces. Ahí vas a descubrir que también puedes cambiar tu realidad”.
Concluyó con una recomendación: “Visiten su biblioteca. Es bellísima. Pregunten por autores venezolanos. Acérquense a los libros como quien se mira en un espejo: van a descubrir partes de ustedes que no conocían”.
Y cerró con una frase que quedó resonando en el auditorio:
“Nos quieren imaginadores pasivos. Pero si leemos, si imaginamos, podemos cambiarlo todo”.
