Cada mayo, la cultura del Zulia tiene motivos para celebrar. Este 7 de mayo de 2025 se conmemoran los 60 años del nacimiento de Luis Miguel Gómez Rincón, un creador integral que ha sabido tejer en su obra y su vida los hilos que entrelazan al arte, la arquitectura, la enseñanza y el amor por la región. Más que un aniversario, se trata de rendir tributo a un hombre cuya impronta ha quedado grabada en lienzos, murales, aulas y corazones.
Nacido en Maracaibo en 1965, Luis Gómez —conocido cariñosamente como “El Pollo”— ha cultivado desde la infancia un talento que lo conduciría a figurar como uno de los artistas visuales más versátiles de su generación. Sus primeros pasos en el mundo de la pintura se dieron en la Escuela de Artes Plásticas Julio Árraga, cuando apenas contaba con 10 años. Allí germinó su amor por las texturas, los colores y la búsqueda incesante de un lenguaje propio. Posteriormente, su formación se enriqueció con estudios en la Howey Academy de Orlando, donde exploró nuevas técnicas que más tarde definirían su estilo abstracto y no figurativo.
Graduado como arquitecto en la Universidad Rafael Urdaneta (URU) en 1991, Gómez llevó la precisión de las formas al campo de la plástica, creando un puente entre lo geométrico y lo sensorial. Su especialización en gerencia empresarial complementó su perfil, permitiéndole gestionar proyectos culturales con visión integral. Pero más allá de los títulos, su verdadero legado ha sido la docencia. Desde 1992 ha formado generaciones en la URU y, entre 2008 y 2016, en la Facultad de Arte de la Universidad del Zulia (LUZ), donde además asumió la Dirección de Cultura desde mayo de 2016. En esas aulas ha transmitido su pasión a jóvenes que hoy se abren paso en las artes visuales.
Su obra pictórica es un viaje que transita entre la exploración del color y la síntesis de las formas. Series como “Topografía de Infinitos” o “Adlibitum” son muestras palpables de un espíritu que desafía las fronteras tradicionales del arte. La textura es, para él, un lenguaje en sí mismo. En sus cuadros, las capas de color evocan el paisaje zuliano en clave contemporánea: un Maracaibo que se reinventa entre lo cotidiano, lo simbólico y lo humorístico.
No obstante, su legado trasciende el lienzo. Gómez ha dejado huella en espacios públicos y privados con propuestas como el mural desmontable “Historia y Luz”, creado para la Universidad de Oriente y expuesto en el Poliedro de Caracas. Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, tanto en su ciudad natal como en otras latitudes, llevando consigo el nombre del Zulia como bandera de identidad. Entre sus distinciones destacan el reconocimiento del Congreso de la República por su diseño gráfico para Expo-Universitas 90 y diversos premios en concursos nacionales.
Elsy Zavarce, reconocida curadora y crítica de arte, ha descrito su obra como una combinación magistral entre lo figurativo, lo cotidiano y el humor, cualidades que hacen de su propuesta visual una de las más representativas de la contemporaneidad marabina. La frase no podría ser más acertada. Luis Gómez no solo pinta, sino que narra desde los colores la idiosincrasia de un pueblo que sabe reírse de sí mismo sin perder su sentido de pertenencia.
En la actualidad, al arribar a sus seis décadas de vida, “El Pollo” Gómez se mantiene activo como mentor, artista y gestor cultural. Su taller, siempre abierto a nuevas ideas y proyectos, continúa siendo un espacio de encuentro y reflexión para las nuevas generaciones. A través de su vida y obra, ha contribuido a preservar y proyectar la esencia plural de Maracaibo en el contexto global.
En este aniversario número 60, Maracaibo y todo el Zulia lo celebran como a un hijo ilustre que ha hecho del arte un puente entre la tradición y la innovación. Luis Miguel Gómez Rincón no solo ha pintado cuadros: ha pintado, con sus colores, la historia viva de su tierra.
Crédito de la fuente: Esta nota ha sido elaborada a partir de la información contenida en el Diccionario General del Zulia, de Jesús Ángel Semprún Parra y Luis Guillermo Hernández, segunda edición, 2018, publicado por Sultana del Lago Editores.
