Encontrarse con un libro tan maravilloso como lo es «La poesía y sus alrededores», es hallar una obra que traspasa cualquier frontera que intenta delimitar el género del ensayo en estos tiempos, una inigualable satisfacción para cualquier lector, amante de las buenas letras. Un ensayo que ha sido tallado, confeccionado y escrito, y valga la pena, que juegue con las palabras, con la paciencia, disciplina, conocimiento y pasión del mejor filigranista literario, habiendo entretejido poéticamente con palabras sencillas, pero muy dicientes, lo que encarna, o por qué no decirlo, lo que de igual forma desencarna la poesía, con tan excelsa prosa poética. ¿Y por qué hablo de desencarnar? Porque me identifico a plenitud con lo que que dice Luís Perozo al señalar que los poetas estamos muertos desde el primer momento en que escribimos un poema inmortal y es que cuando el poeta muere trasciende y el espíritu juega a partir, pero al final va y vuelve a su antojo danzando sobre el cauce del Aqueronte, viendo a muchos atravesar el río y pensando cuándo será el día en que se siente a conversar al lado del barquero y el autor es uno de estos.
Es un libro que servirá, sin duda, como herramienta magistral y obligada en cualquier clase que conlleve la enseñanza de la poesía y de la literatura y creo que no me sobrepaso al recomendarla como tal, pues, es tanto el conocimiento que comparte entre sus líneas y la forma en que refresca viejos datos que sirve para aprender y recordar con ganas lo que alguna vez aprendimos.
La prosa poética, como lo he dicho, utilizada en este ensayo reafirma que en literatura no todo está escrito y más cuando se decide escribir de manera distinta pero efectiva, tal como lo ha hecho Luis Perozo en este magnífico trabajo.
Le agradezco mucho la oportunidad que me ha brindado de permitirme leer algo que sirve para engrandecer más mi conocimiento sobre la poesía, gracias, por esa tertulia escrita que ha llegado a mi vista y a mis oídos, con letras y tinta y ha quedado resonando en mi mente, como un gran apasionado por la literatura y, en especial, por la poesía.
En resumen, es un libro cargado de lecciones de literatura escrito con una magnífica prosa que lleva en cada fragmento que nos habla de la poesía una enseñanza eterna, inherente al género, uno que ha vencido tiempos, tempestades e inundaciones y hasta fuego, aunque para el poeta no exista el tiempo y se haya ahogado muchas veces entre las lágrimas con las que edifica sus versos y al final solo espera quemarse entre ellos.
Jairo Mejia Cuello
Escritor
Barranquilla, Colombia.
