Maracaibo.– Con una emotiva y profunda conferencia magistral titulada “Importancia de la investigación en los estudios de postgrado”, el Dr. Martín Leal Guerra encabezó este 25 de noviembre el acto central por los 30 años del Postgrado de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín (URBE), en el Salón de Usos Múltiples del campus marabino.
La actividad, organizada por el Decanato de Investigación y Postgrado, reunió a autoridades universitarias, profesores, investigadores y estudiantes de maestría, doctorado y postdoctorado, en una jornada que celebró tres décadas de “academia, investigación y excelencia” en la formación de alto nivel.
Previo a su intervención, el Vicerrectorado Académico, en la persona del Dr. Plácido Martínez Paz, entregó a Leal un reconocimiento especial “por su invaluable contribución a la memoria institucional del Decanato de Investigación y Postgrado de URBE”. El pergamino destacó la dedicación, el esfuerzo y la mística de trabajo del ponente durante los primeros años del postgrado, pilares que ayudaron a sembrar la cultura de excelencia académica que hoy distingue a la casa de estudios.
Ante el Rector Fundador y Presidente del Consejo Superior, Dr. Óscar Belloso Medina, la Rectora Dra. Diana Belloso Montiel, el decano Dr. Henry Molina y demás autoridades, Leal inició su exposición subrayando el sentido de la celebración: “Treinta años de postgrado son treinta años de oportunidades para que miles de profesionales venezolanos se formen, investiguen y devuelvan al país conocimiento útil en tiempos de enorme complejidad”.
Investigación para la vida, no solo para el currículo
El conferencista recordó que la URBE, desde su misión institucional, concibe la investigación como un servicio al desarrollo económico, social y ambiental de la región y del país. En esa línea, advirtió que la investigación de postgrado “no puede reducirse a un trámite para obtener un título”, sino que debe entenderse como un compromiso ético con la sociedad.
“Cada tesis, cada artículo y cada proyecto debería responder a tres preguntas muy concretas: ¿a quién sirve esta investigación?, ¿qué mejora o qué cuida?, ¿cómo sabremos que tuvo impacto?”, planteó Leal, invitando a los doctorandos y maestrantes a pensar en rostros y comunidades reales detrás de sus variables y cuadros estadísticos.
El profesor –psicólogo egresado de la URU, Magíster en Recursos Humanos y Doctor en Ciencias Gerenciales por la URBE, con postdoctorados en Gerencia Pública y Gerencia de las Organizaciones, además de Doctor en Educación y en Ciencias Sociales de la UNERMB– destacó que su propia trayectoria ha estado marcada por esa visión humanista. Como miembro del CICAG (Centro de Investigación de Ciencias Administrativas y Gerenciales), presidente de la Fundación para el Bienestar del Adulto Mayor (FUMBIAM) y profesor titular en URBE y UNERMB, aseguró haber comprobado en el aula y en el trabajo comunitario que “no se investiga sobre recursos, se investiga sobre personas”.
Tres claves para investigar en clave humanista
En su conferencia, Leal propuso tres orientaciones fundamentales para la investigación de postgrado en la URBE:
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Investigar de humano a humano. Planteó la necesidad de que cada diseño metodológico recuerde la dignidad del sujeto de estudio. Llamó a recoger la información con empatía, proteger la confidencialidad de los participantes y, sobre todo, devolver algo concreto a las instituciones y personas que colaboran en las investigaciones, ya sea en forma de recomendaciones, talleres o mejoras en sus procesos.
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Pertinencia social y transferencia del conocimiento. Insistió en que los trabajos de grado deben abordar problemas reales –deserción académica, burnout docente, precariedad laboral, soledad de los adultos mayores, entre otros– y conectarse con las líneas de investigación institucionales para multiplicar su impacto. “No basta con demostrar una correlación; hay que traducirla en manuales, modelos o protocolos que transformen la realidad de una escuela, una empresa o una comunidad”, afirmó.
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Escribir para la academia y para la ciudadanía. Sin restar importancia a las publicaciones científicas indexadas, Leal invitó a producir también textos de divulgación, cápsulas educativas, charlas y otros formatos accesibles, que acerquen el conocimiento a la población en general.
Inteligencia artificial: aliada, no sustituto del investigador
Uno de los momentos más comentados de la conferencia fue su reflexión sobre la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el trabajo académico. Recordó que hoy es posible redactar borradores, procesar datos y generar simulaciones en cuestión de minutos, pero advirtió que la IA “no puede ocupar el lugar del juicio crítico ni de la sensibilidad humana”.
Propuso cuatro compromisos para el uso responsable de estas herramientas en el postgrado: transparencia sobre las tareas en las que se emplea IA; ética e integridad académica para evitar el plagio y la superficialidad; comprensión de la IA como instrumento al servicio del pensamiento, no en su lugar; y la creación de espacios de formación transversal donde los estudiantes analicen sus riesgos e implicaciones para la democracia, el trabajo y la educación.
Comunidades de investigadores y de afecto
En la parte final de su intervención, Leal alentó a consolidar comunidades de investigación que integren a tesistas de maestría, doctorandos y postdoctorandos, tutores y jóvenes investigadores, con seminarios permanentes y círculos de lectura. Pero también habló de la necesidad de construir “comunidades de afecto” donde sea posible compartir dudas, cansancio y fragilidades humanas sin temor al juicio.
“La calidad de nuestra investigación está profundamente ligada a la calidad de nuestra vida interior”, subrayó, al tiempo que llamó a la URBE a seguir cuidando a sus investigadores y estudiantes en un contexto nacional marcado por la crisis económica, la migración y la incertidumbre.
El acto concluyó con un prolongado aplauso de la comunidad universitaria, que reconoció tanto la trayectoria académica de Martín Leal Guerra como la pertinencia de su mensaje para el futuro del postgrado. A tres décadas de su creación, el Postgrado URBE ratificó así su compromiso con una investigación que combina rigor científico, responsabilidad social y profundo humanismo, desde Maracaibo para el Zulia, Venezuela y el mundo.
